jueves, 21 de agosto de 2014

CLASE DE RELIGIÓN

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GRADO:
10º
UBICACIÓN DE LA UNIDAD:
Primer periodo académico.
NIVEL DE LA ASIGNATURA
Media vocacional
PERIODICIDAD
Semanal
TOTAL HORAS SEMANA
2
FECHA DE ACTUALIZACIÓN:
AGOSTO 2014
ELABORADO POR:

YAMILE VIDALES MORALES


-->UNIDAD UNO : CRISTIANISMO

  • EJES TEMATICOS

--> CRISTIANISMO
  • NUCLEOS TEMATICOS

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El cristianismo en el mundo.
La fe en el mundo de hoy.


  • JUSTIFICACIÓN

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El cristianismo es una religión monoteísta que reconoce a Jesús de Nazaret como el fundador y centro de ella.
Su texto sagrado es la Santa Biblia y su símbolo es la cruz.
Esta religión nos permite cambiar nuestro modo de vida pues su fundamento principal es el amor.
  • OBJETIVOS

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  • Reconocer la importancia del cristianismo en la vida del ser Humano.
  • Redescubrir la importancia de una vida cristiana útil a Dios, a la familia y a la sociedad
  • Acrecentar la fe a través de las enseñanzas.
  • Identificar como las religiones normen la conducta individual para posibilitar la convivencia humana y señalar las posibles anomalías provocadas por una interpretación parcial del hecho religioso.



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CRISTIANISMO

CLASE Nº 1
Tiempo: 2 horas.(120 minutos)
Campo de práctica: I.E. Santo Domingo Savio
Planadas Tolima

  • SABERES


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EL CRISTIANISMO.
El cristianismo en el mundo.
La fe en el mundo de hoy.

  • ESTANDAR


-->Establezco relaciones entre cristianismo y la vida cotidiana.
  • LOGRO
-->Reconocer la apertura del hombre a un amor que lo trasciende como presupuesto para estudiar el encuentro interpersonal y la experiencia comunitaria que posibilita el cristianismo.
  • INDICADOR DE LOGRO

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*Identifica la importancia del cristianismo en el diario vivir
*Conoce el significado de la fe.
*Actúa por fe.

  • COMPETENCIA
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INTERPRETATIVA
*comprender e interpretar la experiencia humana, desde la experiencia espiritual y trascendente y sus lenguajes.

ACTIVIDADES

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  • INICIO DE LA CLASE
*Reflexión (10 minutos)
*Exposición magistral del tema, cada estudiante debe tomar apuntes sobre el tema (30 minutos)
  • DESARROLLO DE LA CLASE
*Para reforzar el tema los estudiantes irán a la sala de sistemas e ingresarán a las siguientes direcciones:
donde encontraran información sobre la fe en el cristianismo
También se apoyarán con textos de la biblioteca (40 minutos).
Luego observaran un video donde tendrán una visión más clara de lo que es el cristianismo en el mundo de hoy. En la siguiente dirección:


  • FINALIZACION DE LA CLASE
Se realizará un taller para disertar (30 minutos)
  • RECURSOS

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* Libros guías
* Internet.
* Computadores.
* Revistas.

  • EVALUACIÓN


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* La evaluación será continua, flexible e integral.
*Trabajos en forma grupal e individual.
*Se evaluará en relación a los logros y competencias.
* Ensayos.
*Pruebas tipo ICFES.






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  • SÍNTESIS CONCEPTUAL

Reflexión:
Tú has hecho grandes cosas; Oh Dios, ¿quién como tú?” (Salmos 71:19)
Una caricatura mostraba dos esquimales pescando a través de huecos en el hielo. Uno de los esquimales abrió un pequeño hueco, del tamaño de una pelota de fútbol, para poder ver el agua. El otro abrió un hueco inmenso, que parecía alcanzar la extremidad del horizonte, de la forma de una ballena.
Analicemos la caricaturiza descrita arriba, podemos reflexionar con respecto a nuestra fe. ¿Qué estamos esperando? ¿Hasta que punto confiamos en aquello qué estamos buscando? Nuestra esperanza ha sido pequeña, casi imperceptible, o ¿no puede ser medida, alcanzando más allá de nuestros ojos físicos?
Cuando nuestra confianza es minúscula y nuestros anhelos son limitados al alcance de nuestros ojos, como a través de un pequeño hueco, no alcanzamos nuestros propósitos y no disfrutamos la alegría que Dios quiere darnos. Cuando nuestra fe es ilimitada y aprendemos que todo es posible para Dios y para el que cree, no haylímite para nuestros sueños y ni para nuestra esperanza.
¿Por qué, muchas veces, no recibimos aquello que pedimos a Dios? Casi siempre porque pedimos y no creemos, realmente, que recibiremos. Cuántas veces ya dijimos a nosotros mismos:
“Sé que difícilmente recibiré lo que estoy pidiendo”?
Estamos necesitando una grande bendición pero, nuestra fe y nuestra esperanza, son mucho más pequeñas. Oramos pidiendo mucho y esperamos apenas recibir poco. Más felices seremos cuando pidamos poco, creyendo que podremos recibir mucho.
Dios sabe lo que es mejor para nosotros y el tamaño del “hueco” espiritual que necesitamos abrir.
No sirve de nada que pesquemos a través de un pequeño hueco, del tamaño de una pelota de fútbol, si pretendemos pescar una ballena. Es mejor que construyamos un hueco del tamaño de una ballena, pues, si el pescado que Dios mandar sea menor, ¡de cualquier forma lo pescaremos!

EL CRISTIANISMO Y LAS RELIGIONES

1. La cuestión de las relaciones entre las religiones adquiere cada día mayor importancia. Varios factores contribuyen a dar actualidad a este problema. Ante todo la creciente interdependencia entre las diversas partes del mundo, que se manifiesta en diversos planos: la información a la que accede un número siempre mayor de personas en la mayoría de los países; las migraciones están lejos de ser recuerdo del pasado; la tecnología y la industria modernas han provocado intercambios hasta ahora desconocidos entre muchos países. Es claro que estos factores afectan de manera diversa a los diferentes continentes y naciones, pero en una u otra medida ninguna parte del mundo puede considerarse ajena a ellos.
2. Estos factores de comunicación e interdependencia entre los diversos pueblos y culturas han provocado una mayor conciencia de la pluralidad de las religiones del planeta, con los peligros y a la vez oportunidades que esto trae consigo. A pesar de la secularización, no ha desaparecido la religiosidad de los hombres de nuestro tiempo. Son conocidos los diversos fenónemos en los que esta religiosidad se manifiesta, a pesar de la crisis que en diversa medida afecta a las grandes religiones. La importancia de lo religioso en la vida humana y los crecientes encuentros entre los hombres y las culturas hacen necesario el diálogo interreligioso, en vista de los problemas y necesidades que afectan a la humanidad, para la iluminación del sentido de la vida y para una acción común en favor de la paz y de la justicia en el mundo. El cristianismo no queda de hecho ni puede quedar al margen de este encuentro y consiguiente diálogo entre las religiones. Si éstas han sido a veces y pueden ser todavía factores de división y de conflicto entre los pueblos, es de desear que en nuestro mundo aparezcan ante los ojos de todos como elementos de paz y de unión. El cristianismo ha de contribuir a que esto sea posible.
3. Para que este diálogo pueda ser fructífero hace falta que el cristianismo y en concreto la Iglesia católica procure aclarar cómo valora desde el punto de vista teológico las religiones. De esta valoración dependerá en gran medida la relación de los cristianos con las diversas religiones y sus adeptos, y el consiguiente diálogo que con ellas se establece en diversas formas. Las reflexiones que siguen tienen como objeto principal la elaboración de algunos principios teológicos que ayuden a esta valoración. Estos principios se proponen con clara conciencia de que hay muchas cuestiones todavía abiertas que requieren ulterior investigación y discusión.

JESUCRISTO TESTIMONIO VIVO DEL AMOR


El cristianismo es la religión de los seguidores de Jesucristo. Hijo de Dios hecho hombre, que empezaron a llamarse cristianos desde los primeros tiempos. Jesucristo nació probablemente en el año 748 de la fundación de Roma, en Belén, un pueblecito a nueve kilómetros de Jerusalén. Pasó gran parte de su vida trabajando en el taller de su padre, en Nazaret de Galilea, de modo que se le llamo comúnmente Jesús de Nazaret o Nazareno. Alrededor de los treinta años, Jesús empezó a predicar su doctrina tras haber recibido el Bautismo de manos de Juan. Su predicación, limitada primero a Galilea, se extendió después a toda Palestina; mientras multitudes cada vez más numerosas se acercaban a él, atraídas por la fama de su palabra y de sus milagros.

LA RELIGIÓN DEL AMOR

La Buena Nueva, anunciada por Jesús, se resume en los dos grandes preceptos del amor de Dios y del amor al prójimo. Así, el amor de Dios debe explicarse y extenderse en el amor al prójimo.

Dios ha amado primero. En realidad no es primero el amor del hombre a Dios, sino el amor de Dios al hombre. El concepto de amor, que otras antropologías entienden como fruto de algo que falta, como aspiración de quien no tiene gracia quien tiene, es en el Cristianismo un don de Aquél que tiene (porque es el que es) otorgado a quien no tiene: el amor cristiano no es eros, sino charitas.

El mandato de amar al prójimo encuentra necesariamente su base y su motivo en el amor de Dios, así como el mandato del amor de Dios encuentra su fundamento en la libertad como manifestación de la conversión espiritual: “si vivimos según el espíritu, obremos también según el Espíritu” (Gal. 5, 25; cfr. Rom. 5, 12-23; 1Cor 5, 7; 6, 11)

El amor va dirigido a todo hombre, también al pecador, al publicano, a la meretriz, al samaritano y al enemigo. Amor, a todos los hombres, y sobretodo para los más necesitados están de él, por ejemplo, los pobres y los abandonados, que no son invitados a la cena precisamente porque no pueden devolver lo que se les da (cfr. 14, 12-14).

La llamada al amor fraterno llega a ser el reconocimiento de la igualdad de todos los hombres, por encima de toda distinción racial, nacional o social.

JESUCRISTO ES EL HIJO DE DIOS, REDENTOR DEL HOMBRE Y SU ÚNICO MODELO.

Cristo, Dios y hombre

Jesús se ha llamado Maestro, pero en un sentido distinto de los maestros tradicionales: no enseña un camino de sabiduría (como Buda), sino que carga con el pecado del mundo, y, como signo de contradicción, ha afrontado el escándalo de la cruz. Más que Maestro, por tanto, Jesús es el hijo de Dios, Redentor de hombre y su único Modelo.

Jesús tuvo plena conciencia de ser el Mesías, no en el sentido nacionalista, sino en sentido universal y escatológico.

Muchos milagros obrados por Jesús son interpretados por el mismo Cristo como prueba de evidente de su completa autoridad sobre todas las cosas, y no como prodigios extrínsecos reveladores de poder terreno. El mismo Jesucristo ha indicado su doble naturaleza, humana y divina: Hijo del hombre e Hijo de Dios. La expresión Hijo del hombre, tan frecuentemente usada en los evangelios (81 veces), pretende poner de relieve no sólo la naturaleza de Cristo, sino también su dignidad mesiánica en sentido religioso. La locución de Hijo de Dios, también usada muchas veces (54 en los Sinópticos y 42 en las Epístolas), quiere subrayar la divinidad de Cristo. Pero la proclamación divina testimonia además de unidad de Cristo con el Padre, “Yo y el Padre somos una sola cosa” (Jn. 10, 30). Esta unidad con el Padre y con el Espíritu Santo es la que permite a Cristo colocarse como mediador entre el hombre y Dios.

El cristiano lo es verdaderamente en la medida en que se hace “imitador de Cristo”, en la medida que se une a Cristo y se identifica con Él en la Eucaristía. La medida de la verdad y del bien es siempre únicamente Cristo. Por “su causa” el discípulo será odiado y perseguido, pero precisamente por eso salvará la propia vida. Cristo exige la decisión absoluta y total. Discípulo de Jesús es aquél que, como Pedro, reconoce a Cristo.
EL DILEMA DE LA FE EN EL MUNDO DE HOY.
Nos hemos hecho una idea de la aventura que implica la actitud de fe. Vamos a hacer otra reflexión que nos mostrará la aguda dificultad con que nos enfrentamos hoy día. Al abismo entre .lo visible. y .lo invisible. hemos de añadir, agravando la situación, otro: el de lo .pasado. y lo .actual.. La gran paradoja que implica la fe se nos agranda al ver que se presenta ante nosotros con la vestimenta del pasado, parece ser el mismo pasado, sus formas de vida y existencia. La actualización, llámese .desmitologización., desde el punto de vista academico-intelectual, o agggiornamento, desde el eclesial-pragmático, no cambia para nada el problema. Al contrario, todos esos esfuerzos de actualización no hacen sino aumentar en nosotros la sospecha de que se califica con toda seriedad de actual lo que en realidad es pasado. Estos esfuerzos de actualización nos ponen bien de manifiesto que todo eso es .de ayer.; la fe ya no se considera como una valentía temeraria del hombre, pero valentía, que pide un salto desde nuestro mundo de lo visible al mundo de lo invisible e incomprensible que es al parecer nada; antes bien, la vemos como exigencia de obligarnos hoy a lo pasado, de juzgar lo pasado como lo imperecederamente definitivo. Pero ¿quién puede hacer eso en una época en la que, en vez del concepto de .tradición., se abre paso la idea de .progreso.?
De refilón topamos con lo específico de nuestra situación actual, de gran importancia para nuestro problema. Para el espíritu de generaciones pasadas el concepto .tradición. pudo ser un programa a seguir; parecía el lugar de refugio donde uno se podía cobijar; quien invocaba la tradición, se sentía seguro, a salvo. Hoy día las cosas han cambiado: la tradición es algo superado, algo pasado de moda, de ayer; el progreso, en cambio, es la auténtica promesa del ser. El ser humano ya no se avecinda en la tradición, en el pasado, sino en el espacio del progreso y del futuro6.
A quien considera el futuro como su propio deber y posibilidad, la fe, presentada con la etiqueta de .tradición., le parecerá una cosa superada; la fe no podrá, por tanto, abrirle su lugar existencial. Esto quiere decir que el primer escándalo de la fe, la distancia entre lo visible y lo invisible, entre Dios y lo que no es Dios, se agudiza mediante un segundo escándalo, mediante la antítesis entre ayer y hoy, entre tradición y progreso, y por la vinculación con el pasado que parece suponer la fe.
Ni el sutil intelectualismo de la desmitologización ni el pragmatismo del aggiornamento pueden convencernos realmente, ya que a la desfiguración del escándalo de la fe cristiana, problema de amplias proporciones, no puede llegarse ni con teorías ni con obras sin más. En cierto sentido aparece aquí una propiedad del escándalo cristiano, lo que podríamos llamar positivismo cristiano o el imprescindible carácter positivo del cristiano.
  • TALLER PARA DISERTAR

1. ¿Por qué el cristianismo es considerado una religión abrahámica?
2. Haga una síntesis del Cristianismo: ¿que significó?, ¿cuáles son sus características principales y cual fue la enseñanza que dejó a la humanidad?
3. ¿Qué implicación para la cultura tiene la aparición del cristianismo?
4. ¿Qué influencia tiene la fe en la vida de las personas?
5. Que enseñanza le deja la parábola del payaso de la aldea en llamas. Argumente.
6. ¿Es importante para ti tener el amor de Dios en tu corazón? ¿Por qué?

3 comentarios:

  1. Yamile, muy bueno el diseño de tu clase, está bien planificado; me gusta mucho ver el empleo de las TIC, en él, pues estamos en la era de las nuevas tecnologías y en nuestra región no nos podemos quedar atrás.

    Felicitaciones.

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  2. Yamile, tu blog está muy bien, te invito para sigas adelante en tu misión de educadora y puedas ayudar a muchos niños y jóvenes.

    P. Casildo Rodríguez B.

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  3. YAMILE, MUY BIEN TU BLOG, SE FIEL SIEMPRE A TUS PRINCIPIOS RELIGIOSOS.

    P. CASILDO RODRÍGUEZ B.

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